Volvo Cars, el fabricante de automóviles premium, inauguró su primera planta de producción en Charleston, Carolina del Sur, estableciendo a la compañía como un fabricante realmente global con presencia en las tres principales regiones de ventas.

El establecimiento de una fábrica de producción de vanguardia en Carolina del Sur sigue la estrategia de fabricación global de Volvo Cars, “Construye donde vendes”. La primera instalación de la compañía en Estados Unidos complementa sus dos plantas de producción y una de motores en Europa, tres fábricas de automóviles y una planta de motores en China, así como plantas de ensamblaje en India y Malasia.

Charleston iniciará la producción del sedán deportivo de tamaño medio, el nuevo S60 y a partir de 2021, la fábrica también construirá la próxima generación del XC90, el SUV de gran tamaño. Los automóviles elaborados en la planta norteamericana estarán destinados tanto al mercado interno como a la exportación internacional.

“Nuestra planta de Charleston establece a los Estados Unidos como nuestro tercer mercado interno”, dijo Håkan Samuelsson, presidente y director ejecutivo de Volvo Cars. “El segmento de los sedanes y la ya probada capacidad de la plataforma SPA para aumentar la rentabilidad, ofrecen oportunidades de crecimiento significativas para la marca en Norteamérica y en el mundo”.

Volvo Cars está invirtiendo alrededor de USD 1.100 millones en sus operaciones de fabricación de Estados Unidos y generará más de 4.000 nuevos puestos de trabajo en la zona de Charleston durante los próximos años. Un equipo de aproximadamente 1.500 personas serán contratados a fines de este año.

La fábrica de Charleston incluye un edificio de oficinas para 300 empleados de I&D, compras, calidad y ventas. La planta puede producir 150.000 automóviles cada año a plena capacidad. El sitio es de 647 hectáreas y el espacio del edificio es de aproximadamente 214 m2. La construcción de la planta comenzó el 2015.