“Estas mujeres abarcan las diversas personalidades que expresa la moda en Louis Vuitton. Ya sean estrellas o nuevos rostros, todas comparten la misma fuerza de voluntad y confianza en sus elecciones y al mismo tiempo, reflejan el eclecticismo de la identidad femenina” – Nicolas Ghesquière

La colección esta basada en una atmósfera otoñal, una temporada con una epifanía de colores. La ciudad y el país se reúnen en un vestuario que cambia constantemente entre una actitud urbana de día de la semana y ropa adecuada para un fin de semana rural. Los estampados bucólicos y los checks que recuerdan la reconfortante alfombra de tartán se combinan con líneas estrictamente hechas a medida, blusas floreadas, faldas plisadas y preppy pussy-bow blusas.

Los abrigos de gran tamaño y cálidos crean un agradable choque de géneros que define una apariencia sotisficada y espontánea. Louis Vuitton también presenta una versión original de su monograma, el Monogram Giant, que se encuentra en las carteras icónicas de la casa, como el Boite Chapeau y el Cannes.

Estos looks son usadas por celebridades que son amigas de la casa, diecisiete figuras que ilustran la diversidad de la expresión femenina.