Los pacientes celiacos necesitan como único tratamiento para mejorar su salud y controlar complicaciones una dieta libre de gluten que se basa en alimentos naturales y frescos que no contengan esta proteína, tales como: carnes, huevos, leches, pescados, legumbres, frutas, verduras. También, cereales sin gluten, como el arroz y el maíz. La Maizena, proveniente de este último, se encuentra en la lista de productos certificados libres de gluten elaborada por la fundación chilena Convivir -de Intolerancia al Gluten-.

Para las personas celiacas o con sensibilidad al gluten no celiacas, este alimento les brinda la posibilidad de volver a sentirse incluidos alimentariamente, puesto que con este ingrediente se pueden elaborar versiones alternativas de recetas tradicionales como bizcochos, panqueques, masas de pizzas, entre otros; ofreciendo rápida cocción, sabores neutros y texturas suaves y finas.

A su vez, es una alternativa saludable puesto que es un alimento bajo en sodio, que contiene mucha fibra y con gran efecto antioxidante, fuente natural de vitaminas y minerales esenciales para el funcionamiento del organismo, convirtiéndose en un excelente sustituto por ser un ingrediente más noble y natural.

“Lo que principalmente rescato de la Maizena, por lo menos en mi cocina, es que me funciona muy bien como aglutinante, es perfecto para el mundo sin gluten en general y además, en el mundo vegano como reemplazo del huevo. Es un alimento fácil de usar, tiene un sabor súper neutro, sirve para recetas dulces y saladas”, comentó Connie Achurra, quien en el marco del día del Celiaco realizó una Master Class, en donde preparó ricas y fáciles recetas inspiradas en Maizena con la finalidad de potenciar y descubrir los beneficios y usos de esta harina.