Ya 330 años antes de Cristo, la Esmeralda era extraída por los egipcios, quienes incluso las llevaban a sus tumbas como símbolo de protección para enfrentar la muerte. Cleopatra era quien más apreciaba estas gemas y las ofrecía como regalo a sus huéspedes, además de usarlas y decorar sus palacios con esta piedra. Para ese entonces ya se habían descubierto otras piedras de color verde como la malaquita, pero la Esmeralda es la única cristalina.

Su formación es producto de un fenómeno de la naturaleza muy particular una conjunción de elementos difíciles de coincidir, que involucran movimientos telúricos que someten a los líquidos adyacentes a presiones y temperaturas muy elevadas. Cuando se mezclan dichos componentes y se enfrían, su cristalización da paso a la Esmeralda.

Su nombre, según Sophia Schneider, significa ‘piedra verde’ y hoy los mayores productores en el mundo son Colombia, seguido por Brasil. Es por esta piedra que se ha denominado el color ‘verde esmeralda’ y muchas actrices, como Liz Taylor han llevado impactantes piezas en distintas premiaciones, como el famoso collar de Esmeraldas y Diamantes de Bulgari que le regaló Richard Burton.

Para quienes nacieron en el mes de mayo, la Esmeralda es su piedra natal y se cree que tiene importantes poderes curativos. Si bien las joyas con esta piedra preciosa suelen estar acompañadas con diamantes, según la gemóloga cada vez son más los diseños y combinaciones que están dominando en el arte de la orfebrería y que están rompiendo los esquemas.