En los más de 80 años de historia Jägermeister, esta es la quinta vez que rediseña su botella. A pesar del cambio, se mantienen los símbolos clave, como la forma angular de la botella, la cabeza de ciervo y el lema de caza de Otto von Riesenthal que desde sus inicios ha enmarcado la etiqueta. De esta forma, el aspecto general de la botella ahora representa aún más la gran calidad de este destilado de primera categoría.

BOTELLA: La botella no había cambiado desde el año 2002, y ahora pasa a ser ligeramente más larga, con los hombros más altos y las esquinas más angulares. Por un lado, las letras de Jägermeister situadas en los laterales del vidrio tienen más relieve, lo que hace una referencia implícita a la tradición y elaboración de este licor. Por otro lado, la tapa no solo es más larga que su predecesora, sino que también es de mayor calidad e incluye la firma del inventor, CurtMast, junto con la indicación «Since 1878», señalando el año de fundación de la empresa.

ETIQUETA: En sintonía con el carácter de la marca, la etiqueta refleja la icónica forma de la botella, simbolizando la personalidad enérgica e irreverente de Jägermeister. Como el ícono de la marca, el ciervo sigue enfatizando estos aspectos y remarca la expresividad e intensidad de Jäger. Esta vez, el rumiante es dibujado de una forma más natural haciéndolo más auténtico: sus astas se hacen más fuertes dándole una imagen más madura en el fondo verde que representa el bosque, sus ramas y hojas—entorno natural en el que vive el animal. Este acercamiento a la naturaleza también tiene que ver con los 56 exquisitos ingredientes botánicos que dan a este licor su sabor único.

La etiqueta hace referencia a la calidad tanto de Jägermeister como a su proceso de elaboración, que incluyen la maceración en frío y el reposado en toneles de roble. Este método de producción, que hasta el momento no era conocido por los fanáticos de la marca, ahora se revelan en detalle en la etiqueta trasera de la botella.

La tipografía de la etiqueta delantera usada por Jäger también se ha renovado: ahora es un reflejo sobrio y emblemático de una marca orgullosa de su tradición y de su calidad. Las palabras en alemán Der Kräuterlikör, destacadas en naranja en la parte inferior de la etiqueta, refuerzan todavía más este sentimiento de confianza.