Kiss My Face no es un recién llegado al mercado verde y cuenta además con la garantía de manejar este concepto desde su creación. “Muchas empresas comenzaron con la realización de productos de manera convencional, y se sumaron al “Cruelty Free” luego que muchas voces en el planeta se levantaran contra esta cruel práctica y sus consecuencias. Kiss My Face nació con este concepto, no tuvo que convertirse en el camino, nada fácil en esos tiempos, creando además productos aptos para veganos y libres de componentes probadamente nocivos, no utiliza ingredientes animales y sus formulaciones contienen solo ingredientes naturales, probadamente seguros y producidos de manera ambientalmente responsable”, señala Daniel Cristi Gerente General Kiss My Face en Chile.

Amigable con el ambiente: Un elemento central de Kiss My Face, es tener una visión de 360 grados de cómo sus productos, y todo lo que necesitan para su traslado, afectan al planeta. Un ejemplo es el aceite de Argan que utilizan en Shampoos y Bálsamos: Se obtiene de manera sustentable a través de comercio justo con 22 comunidades de mujeres en Marruecos.

Nos importa muchísimo que nuestros productos sean eficaces y comercialmente atractivos, pastas de dientes de agradable sabor, productos con resultados a la vista y eficaces nos aseguran “trasladar” consumidores hacia productos más saludables y seguros.

Kiss My Face fue fundada por Bob Macleod y Steve Byckiewicz hace 30 años en una granja de 200 acres en el hermoso valle del río Hudson en Nueva York. Un par de jóvenes vegetarianos deciden revolucionar la industria cosmética y crean la empresa de cuidado corporal natural Kiss My Face, que nació comenzando con unas grandes y no precisamente atractivas barras verdes de jabón de Grecia. Cuando vieron que su emprendimiento iba directo al fracaso, agregaron al jabón un poco de calabaza orgánica de su jardín, aun con pocas esperanzas, muchas tiendas les ofrecieron apoyo y creyeron en ellos, formando de esta manera un camino que fue seguido por muchos otros en el mundo.