Budweiser, auspiciador oficial de la FIFA World Cup, ha realizado diversas actividades para prender la llama mundialera.

La última iniciativa fue “Don’t light it up”, un desafío que retó a los fanáticos del fútbol a permanecer en silencio mientras presenciaban los partidos de sus respectivas selecciones.

Esto, en el interior de unas cabinas de cristal que estaban instaladas en bares futboleros de Argentina, Nigeria, Brasil, Surcorea e Inglaterra. Lo que los participantes de esta actividad no sabían era que todas las cabinas contaban con cámaras indiscretas que grabaron su desempeño.

De este modo, aquellos fanáticos que cumplieron el reto, fueron sorprendidos por Michael Owen – ex futbolista inglés que ganó el Balón de Oro en 2001 -, quien les entregó un par de tickets para ver la final de la FIFA World Cup desde Rusia.

A partir de las imágenes recaudadas por las cámaras que estaban instaladas en el interior de las cabinas de cristal, Budweiser generó un video que se ha viralizado en sus redes sociales.