Desde el Mundial de México de 1970 que adidas se hizo cargo de llevar al protagonista infaltable de todo partido: el balón. La marca inició esta tarea marcando un tremendo hito: era la primera vez en la historia que este balón se fabricaría masivamente. La primera pelota fue la Telstar, una esfera de cuero conformada con polígonos blancos y negros cosidos a mano.

Justamente la Telstar, fue la inspiración para el Balón Oficial de Rusia, dando como resultado la Telstar 18. A diferencia de aquel primer balón, éste no tiene costuras, tiene un nuevo diseño de panel que presenta una ejecución de estampado metálico y efecto gráfico con textura, construido para brindar desempeño y durabilidad tanto en el estadio como en la calle.

Además, esta pelota viene con un chip incorporado, transformándola en la más innovadora a la fecha. El chip permite a los consumidores interactuar con el balón utilizando su celular. Sobre la interacción, cada balón genera un identificador único, desbloqueando información y contenido exclusivo para el usuario, como por ejemplo, acceso a retos en la preparación hacia la Copa Mundial.

El balón, también, tiene una nueva carcasa que recuperó lo mejor de Brazuca, el Balón Oficial de Brasil 2014, a lo que se sumó nueva tecnología para maximizar el desempeño. Igualmente, fue sometido a exhaustivas pruebas para asegurar que cumpla con las necesidades de los mejores jugadores en el mundo. Algunos de los equipos nacionales y clubes líderes fueron involucrados en el proceso de pruebas, incluyendo Argentina, Colombia, México, Manchester United, Juventus, Real Madrid y Ajax.